Corteza prefrontal medial y creatividad. Fluir, crear.

Músicos improvisando, máxima creatividad y resonancia nuclear magnética funcional

En estudios funcionales con resonancia magnética de músicos improvisando, se activa la corteza prefrontal medial y las áreas sensoriomotoras a la vez que se desactiva la corteza dorsolateral prefrontal. La mayoría de estas regiones muestran patrones funcionalmente recíprocos de actividad. Es decir, activaciones durante la improvisación emparejadas por desactivaciones durante las tareas de control y viceversa.

En otras palabras, durante el desempeño de memoria, cuando los músicos no improvisan, el cerebro se basaba en las regiones típicamente responsables del control ejecutivo. Se cierran áreas asociadas con libre pensamiento y el lenguaje y se asienta de nuevo en lo que había aprendido recientemente.

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En cambio, durante la improvisación, el control ejecutivo y el autocontrol se cierran. Los músicos empiezan a utilizar más su corteza prefrontal medial (MPFC), que gobierna la autoexpresión y simplemente se siente la música.

Esto se ha llamado entrar en “flujo”. En este estado las distracciones se desvanecen, el enfoque se agudiza. Fluir es lo que permite a los atletas “ponerse en la zona” y a los genios crear. Pero el flujo no es todo en la creatividad. Existe también el razonamiento abductivo, que es una forma de aproximarse al mundo a través de la abstracción y las metáforas. Quizás sea esta la conexión entre las drogas y el arte.

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