Un buen cuento aumenta la liberación de oxitocina

Como criaturas sociales, dependemos de otros para nuestra supervivencia y felicidad.  Un estudio reciente demuestra que la oxitocina se libera cuando nos confiamos o muestran bondad sincera. La oxitocina beneficia la empatía, nuestra capacidad de experimentar emociones de los demás. Esto nos permite entender las reacciones de los demás y cierra el círculo socializándonos.

En el estudio se intentó “hackear” el sistema de la oxitocina, midiéndola antes y después de cuentos motivadores.

Es descubrió que la cantidad de oxitocina liberada por el cerebro predice cuánto estaba la gente dispuesta a ayudar a los demás.

Se descubrió que con el fin de motivar el deseo de ayudar a los demás, una historia primero tiene que mantener la atención – un recurso escaso en el cerebro – mediante el desarrollo de la tensión durante la narración. Si la historia era capaz de crear esa tensión, entonces era probable que los espectadores compartirían emociones con los personajes.

Cuando se quiere motivar, persuadir, o ser recordado, una historia de lucha humana y eventual triunfo capturará los corazones de la gente, pero atrayendo primero a sus cerebros.

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