Diferencias cuantificables entre los niños con autismo y trastornos de procesamiento sensorial

Investigadores de la Universidad de California San Francisco han descubierto que los niños con trastornos de procesamiento sensorial tienen disminuido el número conexiones cerebrales estructurales en las regiones sensoriales específicas diferentes a los de autismo, estableciendo además SPD como un trastorno del desarrollo neurológico clínicamente importante.
Este es el primer estudio que compara la conectividad estructural en los cerebros de los niños con un diagnóstico de autismo con aquellos con un diagnóstico SPD, y con un grupo de niños con desarrollo típico.
“Con más de un 1 por ciento de los niños en los EE.UU. diagnosticados con un trastorno del espectro autista, y los informes de 5 a 16 por ciento de los niños que tienen dificultades de procesamiento sensorial, es esencial que definamos las bases neurales de estas condiciones”, dijo el autor principal Pratik Mukherjee, MD, PhD, profesor de radiología e imagenología biomédica y bioingeniería en la UCSF.
SPD puede ser difícil de identificar, ya que más del 90 por ciento de los niños con autismo también tienen al parecer comportamientos sensoriales atípicos.
Uno de los nuevos hallazgos más sorprendentes es que los niños con SPD tienen aún mayor desconexión cerebral que los niños con diagnóstico de autismo.
Los niños con SPD tiene dificultad en la forma de procesar la estimulación, lo que puede causar una amplia gama de síntomas que incluyen hipersensibilidad al sonido, vista y tacto. Problemas con las habilidades motoras finas y fácil distracción. Algunos niños SPD no pueden tolerar la ausencia de ruido, mientras que otros no pueden sostener un lápiz o tienen problemas en la regulación emocional. Por otra parte, un sonido que es un irritante un día se puede tolerar la siguiente. La enfermedad puede ser desconcertante para los padres y ha sido una fuente de gran controversia para los médicos.
En el estudio, los investigadores utilizaron una forma avanzada de la RM de difusión (DTI), que mide el movimiento microscópico de las moléculas de agua en el cerebro con el fin de dar información acerca de los tractos de sustancia blanca del cerebro. La materia blanca del cerebro forma el “cableado” que vincula las diferentes áreas del cerebro y es por lo tanto esencial para la percepción, el pensamiento y la acción. DTI muestra la dirección de las fibras de la materia blanca y la integridad de la materia blanca.
El estudio examinó la conectividad estructural de los tractos de sustancia blanca específicas IN16 niños con SPD y 15 niños con autismo entre las edades de 8 y 12, y los comparó con 23 niños con desarrollo normal de la misma edad.
Los investigadores encontraron que tanto los grupos de SPD y autismo mostraron disminución de la conectividad en múltiples extensiones parieto-occipital, las áreas que se encargan de la información sensorial básica en la zona posterior del cerebro. Sin embargo, sólo la cohorte de autismo mostró deterioro en los fascículos inferiores fronto-occipital (IFOF), inferior fascículos longitudinal (ILF), fusiforme-amígdala y los tractos fusiformes hipocampo – tractos críticos para el procesamiento social-emocional.

Anuncios